
No es el artículo más profundo y extenso, pero me sirve para recomendar Penpot, otro exponente del código abierto muy útil a la hora de diseñar interfaces de usuario para webs y aplicaciones.
No solamente podemos recurrir a él gratuitamente (aunque existen planes de pago con algunos extras) sino que, para aumentar la seguridad y privacidad de nuestros trabajos, podemos autoalojarlo sin ningún problema. Y por eso nunca entenderé que las empresas privadas sigan apostando por software privativo que genera mayor dependencia de un producto ajeno.








