
Me gusta esta pequeña y sencillísima guía de creación de un «Windows To Go», una versión portable de Windows que puede ser realmente útil en momentos de emergencia informática (algo nada descabellado con su historial de actualizaciones ruinosas).
El proceso es tan sencillo como usar la herramienta oficial de Microsoft para descargar una imagen de Windows y luego plancharla en una memoria USB con Rufus. Y se va a convertir en uno de esos proyectos que me guardo cuando se acercan las vacaciones porque pienso que voy a tener mucho tiempo libre.








