
No es ningún secreto que Microsoft lleva años intentando disfrazar de Google a Bing con una motivación muy clara: que los usuarios menos experimentados se acostumbren y lo acepten, que nadie necesite llamar a su amigo/familiar enterado para que le ponga el Google en su ordenador.
Lo de quitar hasta su nombre en el logo de la página de resultados me parece humillarse en exceso, pero debo reconocer que a mí me va genial que Google haya marcado un estándar tan claro en el diseño de sus buscadores porque me facilita mucho la tarea de enseñar en clase todas sus alternativas.








