
La enésima jugarreta de la IA que nos intentan colar las grandes tecnológicas hasta en el desayuno es esta instalación automática del modelo Gemini Nano. Si tienes Google Chrome es probable que te hayan okupado en tu disco duro la friolera de hasta 4 gigas en unos tiempos en los que el precio del almacenamiento está por las nubes.
Habría sido muy fácil anunciarlo convenientemente, vender todas sus bondades (control anti phishing y mejoras en la privacidad con redacción mediante LLM) y avisar con letra pequeñita sobre sus inconvenientes (almacenamiento y sobreesfuerzo del dispositivo), pero Google decidió optar por el camino de la mierdificación forzosa.
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