
En octubre del 2025 Microsoft dejó sin soporte a su Sistema Operativo más exitoso, Windows 10. Luego dieron parcialmente marcha atrás con un año de «tregua» (muy entre comillas) por gracia de su divina providencia. Ahora lo extienden un año más porque deben haber visto que
Lo cierto es que este regalo suena más a intentar apagar fuegos que le vengan desde la Unión Europea (donde estos años extra son gratuitos) y de la opinión pública en general. Porque dejar desatendido un Sistema Operativo con el que cuenta casi un tercio de los usuarios de Windows puede crearle muy mala fama a la primera vulnerabilidad grave que les llegue.
Lo que está claro es que todo serán parches incompletos hasta que rebajen oficialmente todos esos requisitos que impiden que ordenadores completamente funcionales sigan al día. Y si no, al final la solución siempre es Linux.








