
El asistente de Google será muy pronto un nuevo integrante del cementerio de Google. Tras intercambiarse en los altavoces con la Inteligencia Artificial de Gemini, ahora llega el momento definitivo de un asistente que llevaba años estancadísimo y que podía haber dado mucho más de sí.
Antes usaba a diario los altavoces de Google para preguntar cosas triviales como el tiempo o saber en qué día de la semana caía un día concreto. Hoy ya no lo uso ni para preguntarle la hora porque tiene la estúpida manía de mentir constantemente. Cuando se estrenó, sin ir más lejos, le tuve que preguntar tres veces la previsión del tiempo hasta que finalmente buscó en sus entrañas para ofrecerme información real.








