
Me gusta imaginar las conversaciones en las sesiones de estrategia y desarrollo de software como si fueran un titular de Xataka: «he encontrado la solución definitiva para evitar el caos en los grupos de WhatsApp, etiquetar a sus miembros».
Ojo, no estamos hablando de ocultar la identidad real porque la etiqueta aparecerá junto al nombre que tengamos en nuestro perfil de WhastsApp. Ni tampoco son etiquetas de rol como Discord o XMPP donde se jerarquiza a los miembros desde la administración. Estamos hablando de apodos, pseudónimos o tags con los que quieres que se refieran a ti y será una elección personal, editable e independiente para cada grupo. Por eso mi conclusión es que no es totalmente inútil pero tampoco le cambiará la vida a mucha gente.
