
La última actualización de Windows ha roto la personalización del puntero del ratón. Puede sonar trivial porque, para muchos, tener un puntero de otro color y tamaño no es fundamental, quizás solo cuestión de gustos. Sin embargo, para otras personas significa un cambio radical y estrictamente necesario para manejarse con un ratón en su día a día.
La accesibilidad y la seguridad son las dos funciones que deberían tener prioridad máxima ante cualquier actualización. Si rompes algo en alguno de estos ámbitos debes solucionarlo lo antes posible y no esperar a un hipotético parche que podría llegar dos semanas después.
La solución temporal pasa por desinstalar la actualización KB5120998 en el historial de actualizaciones de Windows Update y pausar durante un tiempo las actualizaciones del Sistema. Algo que, visto lo visto, debería ser una recomendación general.









