
Hace medio año de esta noticia, pero me parece importante tenerla aquí para recordarnos lo chapuzas que es en muchas ocasiones la Administración pública. Meses después de forzar a todos los conductores a utilizar una baliza geolocalizada, se descubrió que el dominio al que se enviaba la información estaba en manos de una persona y no del organismo encargado. Y no ocurrió nada, que sepamos, pero da la misma seguridad que entrar a una sede electrónica con certificados caducados.
