
Nunca es mal momento para recordarnos nuestros derechos como consumidores. Además de la garantía de tres años en productos nuevos y nunca menor a un año en los de segunda mano o reacondicionados, tenemos la opción menos conocida de ampliar un año de garantía en caso de optar por una reparación cuando el origen del problema viene de fábrica. Y, por supuesto, una de las mayores novedades del reglamento europeo es la reparación obligatoria fuera de garantía que exige la disponibilidad de todo tipo de piezas de repuesto durante una década desde el lanzamiento del producto.