
Meta quiere devolver WhatsApp a sus orígenes, aquellos en los que había que pagar para poder usarla. Aunque ahora sería más bien un «si quieres los extras, paga esta suscripción». Falta por aclarar si esos extras serán a costa de dejar al resto de usuarios desprovistos de las capacidades que hemos disfrutado hasta ahora o si solo ofrecerá novedades más profundas.
Personalización de la app, mayor número de chats fijados, stickers exclusivos… suena todo a sacacuartos absurdo como ya lleva haciendo Telegram desde hace un tiempo. Y, como ocurre con la mayoría de novedades producto de la mierdificación, será una forma perfecta de identificar las clases sociales a las que pertenecen sus usuarios. Puede ser un buen momento para comenzar la migración de nuestros círculos a Delta Chat.
