
Han tenido que pasar siete años para que una plataforma de streaming en la nube de videojuegos sea compatible al fin con un navegador ajeno a la familia Chromium. Siempre tuvo cierta lógica que jugar en Stadia tuviera ese requisito al pertenecer a Google, pero sus sucesores pecaron de la misma incompatibilidad. Ahora Nvidia y Mozilla consiguen enmendarlo en GeForce Now y el tiempo dirá si Amazon y su servicio Luna le siguen los pasos.
Parece mentira que tras tanto tiempo las cosas sigan tan verdes. Hay que poner en valor lo que consiguió Google adelantándose al futuro con un producto redondo al que solo le falló el marketing y la confianza del público.








