
Responsabilizar a Google de las barbaridades que dice Gemini es un primer paso para conseguir mejorar la situación y que las grandes tecnológicas se tomen en serio lo que están ofreciendo al público. Las respuestas que dan Gemini, Copilot o ChatGPT son en un altísimo porcentaje falsas bien porque no sabe discernir entre fuentes confiables y fake news, bien porque si no encuentra la respuesta se decide a inventar una que sea plausible.
Ojalá a esta sentencia en Alemania le sigan muchas más en todos los países y se imponga esta línea en la que si quieres ofrecer un producto, más te vale estar dispuesto a responsabilizarte de él.








