
Otra herramienta de código abierto que no debería ser necesaria si Windows estuviese un poco mejor gestionado. El Sistema Operativo guarda en su carpeta Installer (oculta) los archivos de instalación de todos los programas que vamos añadiendo a nuestro equipo. Y ni siquiera el liberador de almacenamiento integrado permite deshacerse de ellos.
InstallerClean analiza qué instaladores han quedado huérfanos (sin programa asociado o desactualizados) y nos permite borrarlo o, si no tenemos el día valiente, moverlos a una carpeta de nuestra elección por si acaso nos arrepentimos. Tiene versión instalable pero también una portable súper ligera y manejable. Una opción muy recomendable para quienes llevan años sin formatear.







