
Me encanta ver que se facilitan procesos tan comunes como solicitar el paro y otros subsidios pero, como encargado de un aula donde la gente viene a gestionar este tipo de cuestiones, cada vez estoy más mareado con los sistemas alternativos de identificación. A partir de ahora ya no será necesario (aunque siempre es recomendable) tener DNI electrónico, certificado digital o Cl@ve sino que el clásico código por SMS facilitará el acceso y firma de nuestras gestiones.
En el artículo hasta se habla de un futuro con reconocimiento facial o de voz y por ahí yo ya no quiero pasar. Llegan 15 años tarde para algo así, en un mundo donde la IA puede suplantar ambas cuestiones en segundos y con apenas un entrenamiento que puede conseguirse en segundos.








