
La ley de regulación de servicios de atención a la clientela parece ahondar en su lucha contra las llamadas spam, atención gratuita y sin forzarnos a hablar con contestadores automáticos. Además también añade cambios con las reseñas online, que deben ser verificables y señalar si el usuario compró o no el producto. Sin embargo, no acabo de entender muy bien el punto de impedir que los usuarios publiquemos reseñas de productos comprados hace más de un mes. Parece una extraña manera de proteger y apoyar la obsolescencia programda.










